historia de las religiones en Europa con fuentes documentadas
La historia de las religiones en Europa comienza con las religiones indígenas y politeístas que conformaron la vida social y política de las sociedades antiguas: los cultos griegos y romanos, las tradiciones celtas y germánicas y las mitologías nórdicas, que dejaron huellas en arte, legislación y rituales (ver Encyclopaedia Britannica sobre religión griega, romana y nórdica). Estas religiones locales constituyeron el sustrato cultural hasta la expansión del cristianismo en la Antigüedad tardía.
El cristianismo se consolidó como fuerza dominante tras la adopción oficial por parte del Imperio romano (Edicto de Milán, 313) y su posterior institucionalización en la baja Antigüedad y la Edad Media; más adelante la división entre iglesia occidental y oriental (Cisma de 1054) y la Reforma protestante del siglo XVI reconfiguraron el mapa religioso europeo (fuentes: Encyclopaedia Britannica sobre el Edicto de Milán, el Cisma de Oriente y Occidente y la Reforma protestante). En paralelo, las poblaciones judías mantuvieron presencia histórica en Europa pese a episodios de expulsión y persecución (por ejemplo, el Decreto de la Alhambra de 1492) y la expansión otomana introdujo comunidades islámicas en los Balcanes (ver Alhambra Decree, Imperio otomano).
Desde el siglo XIX y, de forma más marcada, tras la Segunda Guerra Mundial, Europa ha experimentado procesos de secularización y pluralización religiosa: descenso de la práctica cristiana tradicional, crecimiento de la población musulmana por migraciones y aparición de nuevas formas de religiosidad y espiritualidad contemporánea (datos y análisis en Pew Research Center sobre el panorama religioso en Europa y en la síntesis de Religion in Europe de Encyclopaedia Britannica). Estos cambios configuran el contexto religioso europeo actual, marcado por la diversidad y el debate público sobre identidad y laicidad.





